Venerable e Ilustre Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradíia de Penitentes de Ntro. Padre Jesús Humilde en la Coronación de Espinas y Ntra. Madre y Sra. Santa María de la Merced.

Córdoba

 


CARTA DEL HERMANO MAYOR.

Julio 2011

Queridos hermanos, una vez pasada la parte del año mas dura para la Hermandad por el sobreesfuerzo que supone los trabajos necesarios para nuestra economía, y ante la llegada de las tan deseadas vacaciones estivales, con el permiso de la omnipresente crisis, no quería dejar pasar mas tiempo sin agradeceros sinceramente vuestra colaboración y entrega al servicio de Nuestros Titulares.
Sin duda han sido unos meses intensísimos que nos obligaron a, aun con el olor a incienso impregnado en nuestras ropas de una estación de penitencia que este año si que pudimos disfrutar, colocarnos el mono de faena para montar nuestra Cruz de mayo, de allí “al arenal” con nuestra caseta de feria y entre medias la ayuda prestada a la Hermandad de la Virgen de Linares, de la que fuimos anfitriones camino de su coronación Canónica y en la que quedó patente nuestra madurez cofrade, aprovecho para destacar y dar las gracias a nuestra cuadrilla de hermanos costaleros que una vez mas demostró su calidad tanto técnica como humana puesta al servicio de su cofradía. Un mayo de vértigo del que pudimos salir airosos como he dicho, solo con la colaboración de todos vosotros.
Unos años mejor, otros peor como este, pero el plan económico de la Hermandad pasa por esos dos pilares financieros, todos debemos ser conscientes de que si queremos estrenos, si pedimos reformas o simplemente queremos seguir disfrutando de nuestra casa de Hermandad debemos arrimar el hombro a la hora de pedir colaboración para su financiación, es sencillamente cuestión de honradez y lógica.

Un año que venía difícil pero que en esta última semana se ha vuelto casi trágico para Córdoba, para la Hermandad y como no para vuestro Hermano Mayor, reconozco en mi unas sensaciones que comenzaron en dolor, se volvieron tristeza y poco a poco se van trasformando en rabia, rabia por que siempre es lo mismo, siempre es igual, siempre somos los mismos los indignados, si también nosotros, las indignadas víctimas del poder, el egoísmo y la política. Una semana en que tres acontecimientos aparentemente de naturaleza totalmente distinta nos corroboran lo que por desgracia por lo bajo el pueblo sabe, que esas palabras tan bonitas de amor, de justicia, de caridad son solo así de bonitas cuando se trata de pedir, mas cuando se trata de conceder….
El pasado martes el pueblo de córdoba tuvo la ya tan conocida sensación de que nos robaban la cartera, la política, la conveniencia y las influencias una vez mas le hacían poner a la pobre justicia, con venda y todo, una mueca de disimulo ante la cruda realidad, y no hay mas realidad que esa y que todos conocemos, que el que tiene mas enchufes es el que medra. Y como no lo vamos a creer si lo vemos en todas partes.
Esta misma semana un bonito proyecto de colaboración de bastantes Hermandades concebido para paliar en parte un año económicamente tan nefasto, está a punto de irse al traste, si no lo a hecho ya, una vez mas por el egoísmo y el afán de protagonismo de unos pocos que siempre dan al traste con el interés de la mayoría, aunque curiosamente es lo que se pregona a diario.
Y ayer mismo se confirmó la peor, nuestro querido vicario parroquial el padre Jose Antonio es destinado fuera de la Capital de vicario a un pueblo de la campiña, a pesar de la opinión de todos los feligreses, comunidades parroquiales y demás personas que tuvimos la suerte de conocer a D. José Antonio.
Hermanos, reconozco que en estos días he estado a punto de tirar la toalla, de hecho mi carta de dimisión está a medio redactar porque luchar contra tanta adversidad y oposición le supone a nuestras Hermandades un esfuerzo casi inhumano, y no lo digo en contra de lo que suele ser habitual por la oposición interna lógica y legítima en una organización democrática como es la nuestra, sino por la externa, esa oculta presión que nos ata de pies y manos. Pero no lo voy a hacer, a no ser que me vea obligado por estas sinceras palabras. Vamos a poner de nuevo la otra mejilla, vamos a levantarnos y luchar, porque esta humilde Hermandad está acostumbrada a que nadie nos regala nada, y ahora mas que nunca debemos estar unidos y animarnos unos a otros. Tenemos que estar en especial con nuestros hermanos que mas están sufriendo en estos días, con nuestro grupo joven que queda desamparado, como nos sentimos todos, ante la falta del amigo y guía que supuso el padre José Antonio en este último año. Tenemos que estar mas que nunca con nuestro vocal de Caridad, echando una mano en su callado e incomprendido trabajo de ayudar a quienes mas lo necesitan, aunque tengamos la legítima sensación de que por un lado se nos pide esa caridad tan ligada a nuestra condición sacramental pero por el otro nadie nos agradece ese esfuerzo de tiempo y dinero que soporta hoy en día tanto la Hermandad como hermanos a título personal. Con nuestro rector de espiritualidad que vela por nuestra formación cofrade y cristiana, pocas Hermandades pueden presumir de preparar a casi treinta hermanos para su confirmación, gracias también al trabajo, dedicación e interés de D. José Antonio.
Sin duda son tiempos difíciles que acorralan muchas veces a las personas, pero debemos estar atentos y ser fuertes para mantener contra viento y marea nuestra ética y honestidad, evitando tentaciones y atajos para salir de dificultades materiales, ahora mas que nunca se nos pide que nos olvidemos de nosotros mismos y velemos solo por el bien común, huyendo de protagonismos y egoísmos, ahora mas que nunca es la hora del trabajo en equipo.
No quiero dejar de mencionar dos hechos relevantes y mas gratos, me refiero al aniversario de nuestra banda de cornetas y tambores, cuyos actos de celebración ya arrancaron, y a los primeros ensayos de nuestra banda de palio. Desde aquí felicito a las dos bandas y animo a todos los hermanos a seguir colaborando y apuntándose a ellas. También quisiera felicitaros por el inolvidable lunes santo en el que se dejó mas que patente que si nos lo creemos nosotros mismos de verdad podemos llegar a ser uno de los referentes mayores de nuestra Semana Santa.
Como no terminar con la mas efusiva y cordial despedida a nuestro vicario parroquial D. José Antonio Gallego Gordillo, Hermano permíteme expresar en nombre de toda la Hermandad la mas sincera gratitud y aprecio por tu trabajo pastoral en este año, la brevedad de tu estancia en nuestra parroquia es inversamente proporcional al cariño y gratitud que te profesamos, y dice mucho de tu valía para el ministerio al que te ordenaste. Damos fe de que la santidad que tanto se pide a las personas de iglesia está en tu espíritu, nosotros la hemos visto y esperamos que la vea quien la tiene que ver.

Desde nuestra Fe en el Santísimo Sacramento, que Nuestro padre Jesús Humilde en la Coronación de Espinas y Nuestra Madre y Señora Santa maría de la Merced premien nuestras intenciones y perdonen nuestros pecados.

El Hermano Mayor.

Manuel Valera Pérez.