El Sábado 4 de
Junio la Juventud
de Córdoba estaba
citada para
participar en un Via
Lucis que se
celebraía con la
Cruz de la
Juventud. Aquella
que el beato Juan
Pablo II entregará a
los jóvenes con el
encargo de llevar
su mensaje de
salvación por todo
el mundo.
La diócesis
cordobesa realizó
el llamamiento y
nuestra hermandad
respondió, junto
con el resto de las
cofradías de
nuestra ciudad.
Varios hermanos
de nuestro grupo
joven portaron la
Santa Cruz,
mientras otros
llevaban el icono
de la Santísima
Virgen. Una
Representación de
la Junta de
Gobierno
participaba en el
extenso cortejo
que rezaba el Via
Lucis
“La hermandad de la Merced acepta el compromiso de la Cruz”. Decían las palabras
de nuestro vicario parroquial, don José Antonio “y particpa del triunfo de la Cruz, con la
alegría propia de la Juventud celebrando la Victoria de Cristo”. Hacía esta pública
profesión de fe desde un balcón, en la calle San Pablo adornado para la ocasión, en un edificio
desde el que varios miembros de la juventud mercedaria lanzaban una colorida petalada a la
Cruz y al icono de la Virgen.
Una fiesta para recordar una ocasión única. Una fiesta de la Juventud que abraza la Cruz de
Cristo y sigue los pasos de María.
NUESTRO COMPROMISO CRISTIANO, EL REGALO DE DIOS PARA LA JUVENTUD COFRADE Y
MERCEDARIA
El pasado sábado fue un día inolvidable para la juventud cofrade de nuestra ciudad. Y es que tuvimos el gran honor de
compartir el rezo del Vía Lucis por las calles de Córdoba, y de portar el preciado regalo que nos hizo el Beato Juan
Pablo II a todos los jóvenes. En este contexto, la Juventud Mercedaria, participó activamente en el acto, y además de
acompañar el cortejo y de portar la Cruz y el Icono en el tramo establecido, preparamos lo que fue una de las sorpresas
del día para todos los asistentes a la procesión. En la calle San Pablo esperaba un balcón engalanado con colgaduras de
nuestros Titulares, carteles que realizamos alusivos a la Cruz del Papa y a la JMJ, así como globos con los colores
blanco y rojo que adornaban la fachada. Al llegar el Icono y la Cruz, nuestro Vicario Parroquial y siempre amigo de
nuestro Grupo Joven, ofreció unas palabras de nuestro compromiso con la Iglesia y el importante acto que se celebraba,
además de dirigir un rezo. Al legar el icono, una lluvia de pétalos de color rosa cayó sobre la representación mariana.
Tras él, llegó la Cruz, y como si de un milagro se tratara, comenzaron a caer abundantes pétalos de color rojo a la vez
que explotaban cañones de confeti sobre ella. Fue un momento espectacular, entre los pétalos y la lluvia de brillantes
papelillos que se mezclaban todos al caer sobre el madero de los jóvenes, y ante la sorpresa de los asistentes. El acto
acabó con un gran aplauso en honor de los venerados iconos.
Como Diputado de Juventud, quiero dar las gracias a todos los que nos ayudaron y en especial a todos los chicos del
Grupo Joven, ya que pudimos vivir una jornada especialmente emotiva en la que demostramos una vez más, nuestro
compromiso con la Fé católica. No hubo bandas, ni andares costaleros, ni coros… pero dimos cuenta de que la
verdadera importancia del sentir cofrade de la juventud se encuentra ahí, en esos pequeños detalles de alabanza y honra
a unos de los mayores regalos que nos han ofrecido, sólo con el rezo y la alegría de estar junto a ellos. El Grupo Joven
de la Merced, demostró más que ningún otro, ser consciente de la importancia y trascendencia del acto en nuestra
ciudad y en nuestras hermandades, además de poner la nota alegre a un acto que pecó de solemnidad y seriedad
improcedente, ya que se trataba de un hecho verdaderamente alegre y de revuelo entre los jóvenes. Gracias a nosotros,
discurrió con un toque más alegre y juvenil.
El malentendimiento del cofrade en buscar a toda costa el traje y la seriedad improcedía en tal acto, en el que la mayoría
de Grupos Jóvenes, acompañaban como si de una representación más se tratara, sin darle mayor importancia a un
hecho, que como he dicho antes, lo tenía.
Nuestra hermandad fue perfectamente representada, otorgándonos la Junta de Gobierno el protagonismo a los que
verdaderamente lo teníamos, que éramos los jóvenes, hecho al que estamos muy agradecidos. Tras el rezo del Vía Lucis
llegamos a la Santa Iglesia Catedral, donde pudimos compartir momentos de reflexión en la Vigilia celebrada en honor
de la Cruz (donde de nuevo, pocos Grupos Jóvenes se quedaron a participar).
Para terminar, quiero agradecer tanto a todos los jóvenes que nos acompañaron en la procesión, como a los que por
causas mayores (muy frecuentes en la fecha) les fue imposible asistir, pero con el corazón puesto en el acto, así como a
la Junta de Gobierno y al resto de hermanos que quisieron compartir con nosotros este hecho tan importante, en especial
a nuestro querido amigo el Padre Jose Antonio.
Con nuestro compromiso, demostramos una vez más que el Grupo Joven de la Merced, desde su formación, quiere huír
de lo externo y de lo vulgar del sentir de la juventud cofrade, que si bien, no es más que una cáscara que rodea al
verdadero sentido de esta Juventud Cofrade, el cual es la búsqueda del verdadero sentido cristiano, vivido dentro del
seno de una hermandad. Por ello, nuestro compromiso cristiano quedó patente el sábado y seguirá siendo uno de los
principales objetivos de este Grupo Joven, sin el cual, nada del resto de envoltorios tendría sentido.
Más que un Grupo Joven, somos un grupo de amigos, unidos por nuestra fé cristiana, vivida y compartida en nuestra
hermandad, con la cual, nos haremos cada día más fuertes y nuestros lazos estrecharán.
Alegrémonos de haber compartido y de haber participado activamente en un hecho tan importante para los jóvenes
cristianos de Córdoba, como fue la recordada visita de la Cruz y el Icono de la JMJ, un hecho que quizás no
volveremos a ver muchos de nosotros, y en el que la Juventud Mercedaria quiso poner su toque de alegría y
compromiso por la importancia que tenía y que pocos quisieron ver.
Será la memoria la que recuerde esos especiales momentos y la alegría de haber hecho bien las cosas, alejados de todo
artificio y sólo por la honra al símbolo al que debemos estar unidos durante toda nuestra vida como es el de la Santa
Cruz y el de la imagen de la Virgen, Santa María de la Merced.
Manuel Valera Cerdá
Diputado de Juventud – Hdad. de la Merced
Reproducimos ahora el artículo escrito por Manuel Valera Cerdá, Diputado de Juventud de nuestra hermandad con motivo de este acontecimiento
La Cruz de la Juventud en Córdoba. 4 de Junio de 2011
Nuestra hermandad con...
fotos Jose Antonio Gallego
colaboración de Alejandro Benito Peña