Dios te
salve, Reina
y Madre de la Merced.
Vida, dulzura
y esperanza nuestra,
Dios te salve.
Salve, celestial Señora
de pureza y hermosura
y santidad sin igual.
Esa mirada amorosa
de tus ojos soberanos,
dirigida hacia nosotros
nos está pidiendo amor.
Ante tan dulce reclamo
el corazón te entregamos;
danos tu bendición.
Señora de la Merced,
redentora de cautivos,
de los hijos que te invocan
eres luz y eres camino.
Señora de la Merced
yo te alabo con mi canto
por las gracias que recibo
a raudales, de tu mano.
Salve, Madre, salve.
Salve a la Merced
Interpretada
por el Coro de la parroquia de Santa Marina, bajo la dirección de
nuestro hermano Don Rogelio Benítez, autor de la misma.
Además para practicar sin estar conectado a internet te proponemos que
descargues el archivo y
la letra. La
escuches en casa o en tu mp3, la
aprendamos y podamos cantarla en los actos
y cultos que dedicaremos con motivo de su onomástica.
Música y
Letra:
Rogelio Benítez
24 de Septiembre de 2.005